domingo, 20 de febrero de 2011

El mundo se traga mi cuerpo y yo me resisto.

El ondulente perdume de las flores inexistentes corroe el momento
su exiquisita miel empaña mi existir,
no sé cuál será arrancada...
y el mundo devora mi nariz
hacia su piel, la tierra.
Las estrellas fugacez como el hombre...
el hombre qué vuela alrededor de amoríos inciertos
aquel que moja los desérticos senos de una mujer,
aquella mujer que mira sin mirar al viento.
El mundo me quita el aliento, lo quiere para el aire.
Los amarillos pensamientos de ella,
su rojo perfume que exita
y el azul que la creó...
¡Insaciable mundo!
que quiere mi fuego para explotar.
Así se desvance mi cuerpo y fluye la vulnerabilidad
así imagino mis ideas hechas lagos amargos
así conozco el amor,
como agua, agua que no se queda.
Agua que resbala por el cuerpo
acariciando cada uno de los poros,
la piel absorbe la necesaria,
llega a los pies y del mundo es.
El mundo conoce y se aprovecha de la indolencia
no busca salidas, las oculta de mí
me mantiene oliendo su penetrante verde
hace que me desvanezca sobre sus nubes.
No sé que es lo que quiere, solo me dejo ir cegada por el sol.
El mundo se traga mi cuerpo y yo me resisto...

1 comentario:

  1. espero poder seguir tu publicaciones lo mas seguido escribes genial un saludo

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