domingo, 20 de febrero de 2011
El mundo se traga mi cuerpo y yo me resisto.
su exiquisita miel empaña mi existir,
no sé cuál será arrancada...
y el mundo devora mi nariz
hacia su piel, la tierra.
Las estrellas fugacez como el hombre...
el hombre qué vuela alrededor de amoríos inciertos
aquel que moja los desérticos senos de una mujer,
aquella mujer que mira sin mirar al viento.
El mundo me quita el aliento, lo quiere para el aire.
Los amarillos pensamientos de ella,
su rojo perfume que exita
y el azul que la creó...
¡Insaciable mundo!
que quiere mi fuego para explotar.
Así se desvance mi cuerpo y fluye la vulnerabilidad
así imagino mis ideas hechas lagos amargos
así conozco el amor,
como agua, agua que no se queda.
Agua que resbala por el cuerpo
acariciando cada uno de los poros,
la piel absorbe la necesaria,
llega a los pies y del mundo es.
El mundo conoce y se aprovecha de la indolencia
no busca salidas, las oculta de mí
me mantiene oliendo su penetrante verde
hace que me desvanezca sobre sus nubes.
No sé que es lo que quiere, solo me dejo ir cegada por el sol.
El mundo se traga mi cuerpo y yo me resisto...
En una azotea... AZUL
Las nubes se deshacen sin dar explicaciones, pero los arcoíris son tan espontáneos...
Si el azul debe llenar ese vacío, ¿Por qué morir dentro de una pequeña burbuja?
Observo las flores y mis ideas se acomodan en el cajón de la estabilidad, me excita la manera en la que la música me rodea a cada paso firme sobre el asfalto, respiro la piel muerta de las personas que me necesitan y la digiero suavemente, comienzo a pendular la cabeza, levanto la mirada y...
Todo desaparece dentro del hueco azul de mi estómago, la luna me hace suspirar, el jazz me da la muerte neuronal más exquisita y en una danza con la oscuridad de las estrellas digo:
¡Ven conmigo!
El polvo llora, el lodo grita
y yo me quedo en silencio,
esperando un amanecer azul.
Todo es azul
el mundo es azul, nada cambia
todos los caminos llegan a un punto.
Azul, desgracia visual
armonía de amores rotos
corazón bestial pestilente...
las alas azules que nunca me crecieron.
El águila azul que picotea mi subconsciente
su pico no es tan grande
no puede profundizar,
solo se pierde en el laberinto azul.
Mi mirada azul adormece a los osos
y no los puedo volver a mirar...
Vuelvo a mirar el cielo, no todos los azules son iguales, pero estoy cansada, mis parpados se cierran y quiero regresar al mundo del sueño, donde todo es interesante y lo mejor de todo, nada sale de mi realidad...
sin título.Sin respuesta.Sin nada...
Una noche tan obscura como mis pensamientos que se expanden en toda la habitación destrozando las ventanas, comiéndose las cobijas con las que me protejo de la inmensidad del amor terrenal.
Dos, cuatro, tres, dos, veinte, cuento mis errores, los vuelvo cucarachas azules, las piso, me las como, vomito, absorbo mi vómito. Enredo mi lengua para comerla y que no hable, pero me asfixio en mi propio closet. En él guardo un claxon con aullido de perra en celo, es aquel que me defiende de la obscuridad necesaria para reconocer la luz; una flor de lis que engalana mis pensamientos que te desnudan y le gritan a tu miembro las cosas más asquerosamente deliciosas; aquel vestido amarillo abismo, color contradicción que me pinta cada día; un zapato roto que descubre mi dedo pequeño, tan pequeño como el hecho de volver a encerrar mi dulzura, pasión, amor en el closet invisible.
Quiero un dulce de leche como el que me daba mi madre antes de ir a la escuela, quiero acurrucarme junto a mi perro y quedar dormida sin importar el tiempo, quiero conocer el azul verdadero, quiero caminar con los sentidos por toda mi vida y descubrir ese pequeño tropiezo abstracto que detuvo mi evolución en un momento fugaz, quiero descubrir mis propios ojos besándolos con mis labios, quiero morir hoy para despertar siendo una flor con una simple y hermosa función, vivir haciendo feliz a los demás.
Es una idea, es un momento, es un silencio sin comienzo. Desmorona mi idea y aviéntala al mar, que se la traguen los peces y se alimenten de mi esencia, así podría observar el mar desde abajo, así podría merecer pisar la arena tibia de las once de la mañana, así podría tener una conclusión para este texto...
¡Anda, hazlo! Sólo espero una luciérnaga más indicándome que estoy enamorada de la vida.
Caminando
Por qué preguntar si la respuesta ocila entre mis ojos claros
Por qué responder si nadie quiero oír mis verdades
Por qué conocer gente si la gente no me conoce a mi
Iba caminando por la calle mirando tantos rostros conocidos que me hacían sentir infinita, sentía la energía de todos los cuerpos fluyendo en zig zag bajo las sombras de los edificios ensangrentados, corriendo por mis pensamientos sin poder detenerme me sentía dentro de un círculo rojo. Las sombras de los árboles son muy diferentes, aunque esten en la ciudad de la impunidad ellas son tan libres y abstractas como las libelulas azules de aquel rio de un pueblito que me trae recuerdos tan brillantes como su dulce agua que refujió mi calor. Resgreso al camino en el que me encontrada después de un viaje, no se ni cómo cruzé aquella avenida gris llena de represores con disfraces de policías, pero ahora tengo el corazón en los pies derramando sangre verde mezclada con lágrimas saladas de mi madre. Corro sin pensar en quién, corro por encima de los autos, de las tanquetas y los trailers incendiados, corro por los pies de aquellos que piensan que los aplasté, corro sin sentido para borrar del orden de mi mente y llego. Llego a aquel lugar tan conocido, yo lo desconozo, lo intento reconocer y solo me golpea con sus ramas de flores amarillas, me estaciono por un momento para mirar el cielo azul mar que exprime mi ser hasta sacar esa lágrima que me hizo comenzar a caminar.
Ahora estoy aqui, sientiendo, oliendo, sufriendo, caminando hacia la orilla del abismo que yo misma cree, me alejo de todos para poder soñar solo conmigo, busco un bosque en mis cabellos, un bosque tranquilo, pero solo me encuentro enlas profundidades de una selva rodeada de leones dorados que me escupen adrenalina y mi piel la absorbe por cada poro, la lleva al punto más exitante de la imaginación.
Caminen junto a mi, conozcan su mundo con los ojos cerrados y perciban cada gota de aire.