viernes, 25 de noviembre de 2011

Fluidos vaginales, fluidos del alma.

La gota rojiza que escurre de mis entrañas alrededor de los muslos, es la gota de la sangre más pura que, al caer en la frontera del agua y del blanco sólido de la taza, se diluye dividiéndose en dos partes que forman un corazón real, palpitante y vital.
No la ames.
Quiérela si quieres.
Pero no la ames...
Porque eso me hace amarte más a ti.
¿O quererte?
No te quiero.
Quiéreme si quieres.
Pero no te amo.